La tecnología cotidiana podría ayudar a que los niños con parálisis cerebral utilicen más la mano afectada

La tecnología cotidiana podría ayudar a que los niños con parálisis cerebral utilicen más la mano afectada

El trabajo de la UDC explora el potencial de los móviles y las tabletas para apoyar la rehabilitación infantil en el hogar.

 

 

A Coruña, 26 de mayo de 2026

Investigadoras del CICA de la Universidad de A Coruña participaron en un estudio internacional que analiza cómo los niños pequeños con parálisis cerebral unilateral utilizan la tecnología en su vida diaria y cómo perciben sus familias el uso de dispositivos como tabletas, teléfonos móviles o videoconsolas en el hogar.

El trabajo, publicado en la revista Disability and Rehabilitation: Assistive Technology, recoge las experiencias de familias de niños de entre 3 y 7 años con parálisis cerebral unilateral en diferentes comunidades autónomas españolas. Los resultados muestran que muchos niños utilizan ambas manos de manera más espontánea cuando interactúan con juegos, aplicaciones o dispositivos que les resultan motivadores. Según describen las familias participantes, el interés que despierta la tecnología favorece que los niños intenten integrar la mano afectada en actividades cotidianas, especialmente en aquellas que requieren el uso de ambas manos.

El estudio también identifica barreras importantes. Muchos dispositivos no están adaptados a las necesidades motoras de estos niños: el tamaño de los botones, la sensibilidad de las pantallas táctiles o la necesidad de realizar movimientos precisos pueden dificultar su uso y provocar frustración. Las familias valoran especialmente aquellas herramientas tecnológicas que pueden favorecer la participación y el uso funcional de la extremidad afectada sin hacer que los niños se sientan diferentes de sus iguales.

La investigación concluye que adaptar tecnologías ya presentes en los hogares podría contribuir a complementar la rehabilitación en entornos naturales y motivadores, siempre con un uso supervisado y adecuado a la edad de los menores.

En el estudio colaborativo con la Manchester Metropolitan University, la Universidad de Castilla-La Mancha y la Universidad Miguel Hernández participaron la investigadora Verónica Robles García y la investigadora predoctoral Irene González Eiroa, ambas del grupo NEUROCOM.

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