El verano es ese cálido refugio donde los días se despliegan como suaves abanicos, invitándonos a descansar bajo el sol y a deleitarnos con el sosiego del tiempo. Es el momento de desprendernos del estruendo cotidiano y entregarnos a la pícara danza de las olas y la brisa. Pero, en medio de esta placentera pausa, también se oculta un secreto: el verano es el telar donde tejemos nuestros sueños, donde preparamos con mimo el futuro que aguarda tras la última puesta de sol. Es el laboratorio del alma, donde las horas livianas nos permiten innovar, explorar y dar vida a nuevas ideas. ¡Así, mientras las sombras se acortan y el crepúsculo nos sonríe, el verano nos regala la oportunidad de descansar y prepararnos para el destino que nos aguarda en el horizonte, guiados por la chispa de la creatividad y la esperanza que anida en cada corazón ilusionado!
Esta es la idea general de los 4 estudiantes italianos que recibimos en esta época estival. Ellos son Alessandro, Noemi, Pietro y Clarissa, estudiantes del Instituto Técnico Industrial Enrico Fermi, situado en Siracusa, Italia. Se trata de una escuela cuyo objetivo es la formación para el mundo del trabajo y el acceso a la universidad para las disciplinas STEM. Además, desde hace muchos años está comprometido en itinerarios dirigidos a la internacionalización de la oferta educativa, a la difusión de los valores de la ciudadanía europea y a la formación de futuros ciudadanos activos según el proceso de aprendizaje a lo largo de toda la vida, con el fin de dotar a alumnos y profesores de competencias adaptadas a una sociedad y a un mercado laboral en constante evolución.

La confrontación directa de los alumnos con otras realidades constituye no sólo una oportunidad de crecimiento cultural, lingüístico y profesional, sino también de consolidación del sentimiento de pertenencia a la Unión Europea. Las prácticas e intercambios realizados en los últimos años han tenido un impacto positivo en toda la comunidad escolar, elevando el nivel de motivación hacia el aprendizaje escolar en general y de lenguas extranjeras en particular. Entre otros itinerarios, el Instituto imparte la especialización de “química y materiales” y “biotecnología sanitaria”.
Quienes hacen posible este intercambio en Coruña son la Asociación Cultural Integra y el Instituto de Formación Europeo María Pita (CREJOB). Dos organizaciones ubicadas en A Coruña, que dan soporte a los jóvenes que desean tener experiencias profesionales, formativas y cluturales en distintos países de la Unión Europea. Responden a las nuevas necesidades de formación de los jóvenes, desarrollando y profundizando en los conocimientos, habilidades y competencias profesionales. El objetivo principal es desarrollar talento y enriquecer las vidas de los jovenes.
En nuestro centro les han recibido los doctores David Esteban Gómez (Grupo IMMO-TEP) y Roberto J. Brea Fernández (Grupo BioMemChem). Y no se crean que por ser verano les han puesto menos trabajo.
En el grupo BioMemChem han sintetizado y caracterizado una nueva clase de moléculas anfifílicas con capacidad para autoensamblarse en forma de nanoestructuras altamente organizadas, las cuales han estudiado mediante diferentes técnicas microscópicas. Dichos compartimentos nanométricos fueron capaces de atrapar macromoléculas relevantes biológicamente, vislumbrando así su potencial utilización como biorreactores y trasportadores de fármacos.
En el grupo IMMO-TEP estuvieron trabajando en el campo de la Química supramolecular, sintetizando y caracterizando sistemas helicatos mediante una síntesis plantilla catalizada por iones de metales de transición. Durante su estancia, también analizaron la respuesta óptica de los sistemas mediante técnicas espectroscópicas y experimentos «naked-eye», estudiando su respuesta frente a diferentes parámetros externos (estímulo redox o ensayos competitivos con agentes quelatantes seleccionados).