Inés Rodríguez

Inés Rodríguez

Cuando era pequeña su fuerte eran la filosofía y las letras, algo que asegura que le ha acompañado a lo largo de toda su vida. Quizá por eso tiene sentido que haya terminado dedicándose a la artesanía en un mundo cuyas máximas son la rapidez y la productividad. Pareciera que, a día de hoy, parar para reflexionar es un acto de rebeldía.

Para llegar al momento actual, con un estudio de diseño textil en Allariz, la vida de Inés tuvo que dar muchas vueltas. Como en una antigua obra griega, se abren interminables tramas sin saber exactamente hacia dónde nos conducen. De Galicia se fue a Canarias, con la promesa de matricularse en Bellas Artes en cuanto tuviera una ocasión. Pero aquella idea se iba aplazando: “Al final pude hacerme una formación a medida, y eso me ha posibilitado muchos años después poder investigar lo que me ha ido gustando en cada momento”, explica. Cerámica, cestería, ilustración…a la parte textil llegó gracias a un antropólogo canario, quien impulsó un programa para recuperar antiguos tejidos. Y, si en una tragedia de Esopo tenemos el momento de la catarsis, su héroe reconvertido en humano y recobrada la esperanza, Inés sufre un accidente de tráfico que la lleva a replantearse qué quiere hacer con su vida: “Creo que es necesario que de vez en cuanto nos plantemos y nos preguntemos a nosotros mismos para qué y por qué hacemos las cosas. Hay que frenar, repensar los procesos. Esto es algo intrínseco de la artesanía, y en mi caso también ocurrió así, pero la sociedad debería asumirlo también fuera de esta práctica”.

 

 

“Creo que es necesario que de vez en cuanto nos plantemos y

nos preguntemos a nosotros mismos para qué y por qué hacemos las cosas»

 

Se trata, dice, “de no perder los valores que te han traído hasta aquí”. Y para lograrlo es imprescindible tener una convicción potente: el respeto hacia la tradición y el conocimiento son esenciales para cualquier artesano. Sin embargo, para Inés Rodríguez, quienes viven en esta sociedad contemporánea deben valorar este oficio no desde un sentimiento de nostalgia, sino desde el valor que puede aportarnos como una manera diferente de pensar:

“No seguimos llevando una coroza [capa hecha de junco que utilizaban los labregos gallegos en días lluviosos] para cubrirnos del agua, pero eso no quiere decir que este objeto deba desaparecer. Hay que mantener ese conocimiento: para no perder su técnica, y por el respeto a la naturaleza, nuestro entorno y raíces. Ese es el verdadero posicionamiento que hay detrás de la práctica artesanal”, reflexiona.

Quienes viven en esta sociedad contemporánea deben valorar este oficio no desde un sentimiento de nostalgia, sino desde el valor que puede aportarnos como una manera diferente de pensar

 

Se mueve entre la tradición y la admiración hacia el pasado y las posibilidades que ofrece el futuro. En su taller, Inés diseña y crea piezas en un telar utilizando fibra óptica donde antes había seda. “Artesanía, diseño y arte pueden y deben ir de la mano. Yo quiero que mi trabajo sea algo de hoy en día, no algo anacrónico. Quiero que mi arte se interrelacione con otras disciplinas y enriquecernos así los unos a los otros”.

Cuando vio la convocatoria de CICAGallery, Inés pensó en Fortuny, un pintor español que ya en el siglo XIX decía: “Piensa como un artista y trabaja como un artesano”. Para ella, esta relación es clave. Aunque en la actualidad ambas prácticas se tienen por lejanas o desconectadas, en su taller Inés teje redes imaginarias que las conectan a medida que pisa el pedal de su telar. Una trama aquí, calma, diseño, objeto. Coloca la urdimbre y, pisa, piensa, pedalea, crea. Sus piezas, a veces, tienen una utilidad. A veces, sus piezas son arte.

“Piensa como un artista y trabaja como un artesano”

Con esa idea en mente, Inés llega al laboratorio de Nanoself para realizar su residencia artística.

 

 

FICHA TÉCNICA

 

Inés Rodríguez Rodríguez es diseñadora textil y artesana. En su taller de Allariz, crea, diseña y comercializa tanto tejidos para un uso comercial como obras artísticas. Su formación es autodidacta. Además del textil, ha realizado cursos en cestería, plumería, cerámica, ilustración, marketing y técnicas textiles. Es propietaria de la empresa RiR & Co Diseño Textil.

Inés ha colaborado en proyectos sobre el uso del tejido y su relación con disciplinas tan diferentes como la arquitectura, la gastronomía y la moda. Incluso ha desarrollado tejidos utilizando fibra de proteína láctea. Para ella, la artesanía y el arte van de la mano.
Fue becada para investigar sobre estas cuestiones en una Residencia de Diseño organizada por la Cidade da Cultura.

Participa en el proyecto CICAGallery junto al grupo de investigación Nanoself.

 

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