Verónica Moar

Verónica Moar

 

Se apuntó al curso de cerámica por puro azar. Su curiosidad ya la había llevado otras veces a participar en talleres para experimentar con disciplinas manuales, pero nada conseguía engancharla. Nada hasta la cerámica: “Ahí descubrí todo lo que podía contar a través de un material. Siempre digo que la cerámica me encontró más a mí que yo a ella. Fue como: ¡Ah! Así que era esto…”. En su primera semana supo que era lo que quería hacer; encajaba con su forma de ser y de pensar. Para Verónica Moar la cerámica es constancia, curiosidad y tolerancia al fracaso. Vamos, que son ganas de meterse en jardines: “En la cerámica puedes ver la forma de cada uno. Si te doy un trozo de barro y me quedo con otro trozo idéntico, el resultado de las piezas seguramente sea muy distinto, incluso aunque hayamos aprendido la misma técnica”. Por eso ella crea piezas livianas y sencillas, que no simples. Como si hubiese “peneirado” todo lo superfluo, va quitando capas de complejidad para quedarse solo con lo más esencial y transmitir así un mensaje y una intención.

 

 

 

«Siempre digo que la cerámica me encontró más a mí que yo a ella.

Fue como: ¡Ah! Así que era esto…”

 

Para esta artista la cerámica es un medio de expresión, un recurso a través del cual contar

“Soy filóloga de formación, de modo que quizás debido a esto siempre intento darle un matiz poético o narrativo a mis obras. Trato de buscar que las formas o los acabados de todo lo que hago cuenten una historia. Me interesa muchísimo la poética del propio material”, explica. 

Se define como ceramista, aunque sabe que su trabajo muchas veces no encaja con la imagen preconcebida que tenemos sobre la cerámica: su búsqueda trata de ampliar los márgenes de esa fotografía estática y acotada que limita lo que su profesión puede llegar a ser y aportar. Todo ello, dice, desde un profundo respeto hacia su oficio: “Me interesa analizar, investigar y profundizar en todo lo que se hizo mucho antes de que yo decidiese dedicarme a la cerámica, desde la tradición alfarera hasta el respeto hacia las formas vernáculas y los materiales propios de nuestro territorio”. 

 

«En la cerámica puedes ver la forma de cada uno»

 

En realidad, dice, la cerámica nos conecta con una parte muy interna y primaria de nuestro ser: “El ser humano siempre echó mano de lo que le ofrecía la naturaleza… y la arcilla siempre estuvo ahí como recurso expresivo: desde hacer piezas para el día a día, como vasijas, hasta crear objetos  decorativos, o incluso para obtener un pigmento. Todos hemos pasado por una fase de ser pequeños y moldear con nuestras propias manos utilizando plastilina. A fin de cuentas, lo que hacemos es darle forma a algo que no tiene forma para contar lo que nosotros queramos. Si le das un trozo de barro a cualquier persona puedes estar segura de que hará algo, sea cual sea el resultado”.

 

 

Su búsqueda trata de ampliar los márgenes de esa fotografía estática

y acotada que limita lo que su profesión puede llegar a ser y aportar

 

 

No es la primera ver que Verónica Moar fusiona su arte con otras disciplinas. Ya lo había hecho con la performance, la poesía o el baile, de modo que, ¿Por qué no abrirlo a la ciencia? Fue así como llegó a CICAGallery: “Todo nutre y enriquece. Acotarse y compartimentarse no tiene ningún sentido”, reflexiona. De modo que, desde un primer momento se planteó la residencia como una oportunidad para experimentar, sin la presión de llegar a resultados concretos. 

Durante estos meses, Verónica Moar realizará su residencia artística junto al grupo de investigación UDCSolidos.

 

 

FICHA TÉCNICA.

Hizo un Ciclo Superior de Cerámica Artística y ha obtenido varias becas de creación artística, como la Beca PRESCO (A Coruña, 2020-2021) o la Beca Proyecto Cultural 12 miradas en la Galería Vilaseco (A Coruña, 2019). Participó en la exposición Galicia Futura de la Fundación ABANCA y recibió un Premio en el XIV Certamen Antonio Fraguas (A Coruña, 2022).

Su trabajo también trata de rendir homenaje a la tradición alfarera, las formas vernáculas y los materiales propios del paisaje gallego. Para Verónica, su trabajo es ‘peneirar’ todo lo superfluo para quedarse con lo más esencial e imprescindible. Ha colaborado con distintos artistas, uniendo su cerámica al baila, la poesía o la performance. Y la ciencia no podía ser menos.

Participa en CICAGallery junto al grupo de investigación UDCSólidos.

 

 

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